Por: Valeria Olivera , periodista y escritora
Mírame…solo Mírame a los ojos…no necesitas mis palabras…no necesitas escuchar mi voz…no necesitas sentir mi piel.
Mírame…solo Mírame a los ojos ellos jamás podrán ocultar lo que mi alma siente, lo que mis labios desean, lo que mi piel pide a gritos.
Mírame a los ojos cada vez que quieras sentirme.
Mírame a los ojos cada vez que quieras besarme.
Mírame a los ojos cuando dudes de mi.
Mírame a los ojos cuando el calor recorra tu cuerpo.
Mírame a los ojos cuando te invada en deseo de tenerme.
Mírame a los ojos cuando el temor no te deje avanzar.
Si…hazlo…hazlo una y otra vez, pero hazlo, aquí estoy…mirándote. Observandote.
Mírame a los ojos cuando quieras saber mi verdad.
Mírame a los ojos cuando sientas que nuestros secreto oprime tu pecho. Mírame a los ojos y deja fluir el alivio.
Mírame a los ojos cuando la complicidad se convierte en nuestra guardiana.
Míra mis ojos y déjame mirarme en los tuyos, deja que nuestras miradas abracen nuestros cuerpos y unan nuestras almas.
Hoy y siempre…mírame a los ojos.