Cuba se encuentra atravesando una creciente escasez de alimentos, medicinas, combustibles, transporte, energía y otros bienes de consumo. Además, enfrentarán los elevados precios que se avecinan en febrero.

El Gobierno cubano anunció a fines de diciembre una serie de medidas, incluidos los aumentos en los precios del combustible y el transporte público, destinadas a frenar el déficit presupuestario. Economistas locales califican las medidas de inoportunas y sostienen que amenazan un alza de la inflación.

Miguel Díaz-Canel. Foto: ReutersMiguel Díaz-Canel. Foto: Reuters

Conscientes del descontento que podría generar en la ciudadanía, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, llamó a los militantes comunistas a juntar fuerzas para «enfrentar todo lo que se aparte del espíritu de la Revolución», iniciada por Fidel Castro en 1959.

Asimismo, instó a los líderes políticos a participar y discutir con la población cubana sobre las medidas en un debate nacional mientras se van implementando las nuevas regulaciones: «Podemos encontrarnos con colectivos de trabajo, núcleos del Partido (Comunista) que no entiendan, y hay que explicarles bien», dijo el mandatario cubano.

La situación económica, en declive

El peso cubano cayó casi un 5% en el mercado informal de divisas desde que se anunciaron las nuevas reglas. Ahora el equivalente es de 285 unidades por dólar, recortando aún más el poder adquisitivo que también se vio perjudicado por la creciente inflación: fue de un 30% en 2023, mientras que los precios de los alimentos aumentaron un 78%.

Alejandro Gil, ministro de Economía y Planificación, dijo que el Gobierno incluye en sus planes recuperar el control del mercado cambiario para frenar la caída del peso y el intercambio ilegal en el mercado negro. Lo «vamos a enfrentar este año», afirmó.

La tabla de precios de una carnicería en Cuba. Foto: ReutersLa tabla de precios de una carnicería en Cuba. Foto: Reuters

La iniciativa, que incluye aumentos de precios (la nafta casi se quintuplicará) e impuestos así como recortes en subsidios, frenarán un creciente déficit presupuestario que se prevé superará el 18% del Producto Interno Bruto y preparará el escenario para el crecimiento, según el primer ministro, Manuel Marrero.

Ante este panorama, el economista cubano, Omar Everleny, reconoció que «hay vaticinios, en general, de ver una inflación de entre un 400% y un 500%». Es que los precios ya están aumentando y no parecieran detener su andar.

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