Por: Guillermina Ponce de León
Dicen que es la intensidad escorpiana,
y yo me la apropio.
La sensibilidad de los que somos agua,
y yo lo siento.
Porque el agua me abraza, me protege, me escucha, me acompaña.
El agua es mi refugio.
Soy emoción.
Soy agua.
Soy ese «un poquito más».
Lloro… Y cómo lloro!
Todo me emociona.
Lloro, reflexiono, me cuestiono…
Observo.
Admiro la luna,
Y hasta hablo con ella.
En todas sus fases. Como yo…
A veces no entiendo y me frustro.
Otras, me ilumino de tal manera que no contengo la felicidad.
Soy de esas personas que cuando agradecen, el «gracias» realmente no alcanza.
Aprendí que está bien pedir ayuda.
Entendí que a veces hay que pedalear más liviano,
Pero parar no es una opción para mí.
Y correr con paso firme. Siempre.
Agradezco y abrazo a todas las personas, lugares y momentos que me hacen SER..