Un sujeto identificado como S.E.U fue condenado a la pena de 8 años de prisión por haber sido hallado autor penalmente responsable del delito de “Abuso sexual con acceso carnal”, ilícito ocurrido en la ciudad de El Carmen.
El fallo fue dictaminado ayer, 20 de marzo de 2024, por el Tribunal con Función de Juicio integrado por las juezas María Margarita Nallar – presidenta de trámite-, Ana Carolina Pérez Rojas y el juez Mario Ramón Puig; secretaría a cargo de los AMabogados Silvana Anún y Juan Manuel Aróstegui.
Constituidos en el recinto de audiencias de la Oficina de Gestión Judicial, los magistrados además ordenaron mantener la modalidad de prisión domiciliaria del condenado, hasta tanto sea analizada por el Juez de Ejecución.
Asimismo, resolvieron que, una vez firme y consentida la sentencia, se obtengan los perfiles genéticos de S.E.U a efectos de su incorporación al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.
Los hechos
Según la requisitoria de la Fiscalía, el ilícito que se le endilga al acusado ocurrió el día 26 de marzo de 2021, a las 17:30 aproximadamente, cuando S.E.U, conduciendo un automóvil marca Volkswagen modelo Suran de color blanco -el cual utilizaba para realizar servicio de remis- se hizo presente en un domicilio de la coudad de El Carmen, con motivo de trasladar y regresar a su domicilio a la niña víctima, quien en esa oportunidad tenía 13 años de edad.
Una vez que la menor terminó de realizar tareas escolares en la casa de su compañera, al abordar el remis, en vez de dirigirse a su vivienda el sujeto la condujo hasta una zona descampada y no transitada de El Carmen.
En el lugar detuvo la marcha del vehículo para luego descender del mismo y dirigirse hacia la parte trasera del rodado y tras abrir la puerta del sector donde se encontraba sentada la niña procedió a taparle la boca y perpetrar el abuso sexual.
Concluido el ataque, el remisero abordó el rodado para conducir a la menor de regreso a su hogar, oportunidad en que le manifestaba que: “no llore, que tenía que estar agradecida y que si contaba lo sucedido le pasaría algo peor».