Hubo procesión y misa, con gran participación de pobladores de la ciudad fronteriza y de otros parajes cercanos.
La Quiaca celebró sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro, y como cada 27 de junio hubo procesión y misa, con una masiva participación de pobladores.
La fecha no pasa desapercibida para los quiaqueños, ya que la mayoría de la población profesa la fe católica. En la urbe más importante de la Puna, durante la noche del viernes se cumplió con la tradicional serenata en las escalinatas de la parroquia local, anticipando la celebración de ayer.
El frente del templo, que lleva el mismo nombre de la inmaculada, fue adornado especialmente para la ocasión. Desde las 7, el repique de campanas anunció la festividad y una multitud se hizo presente, para escuchar la homilía.
La fe y estos tiempos difíciles desde varios aspectos, hicieron que la gente se aferre a sus creencias y símbolos, buscando paz y armonía para su vida cotidiana.
La misa, bajo un cielo celeste, estuvo a cargo de los curas párrocos Aníbal Zilli y Adrián Salas.
El día acompañó, por lo que muchos feligreses se congregaron en una celebración que tuvo la participación de las instituciones locales, y también acompañaron abanderados de todos los establecimientos educativos de La Quiaca.
Cuando el reloj marcaba las 11.30, los vecinos se agolparon en las escalinatas para el inicio de la procesión. Rostros cobrizos por el intenso sol de los últimos meses, la saludaron con pañuelos blancos y banderas. La imagen, en andas, recorrió los barrios Perpetuo Socorro y San Cayetano.
Participaron autoridades quiaqueñas, tal el caso del concejal Silvano Velázquez; la secretaria de Gobierno municipal, Malvina Gerónimo, y el jefe del Escuadrón 21 de Gendarmería Nacional, Eduardo Bernabé Zalazar.
Los devotos y fieles se identificaron con chalecos, en los que tenían grabada la imagen de la Virgen.
Pasado el mediodía, la patrona volvió a su sitial, muchos con lágrimas la despidieron, augurando un mejor presente y que ella continúe protegiendo a todos los quiaqueños. La actividad culminó con un almuerzo comunitario y a las 15.30 hubo un festival folclórico con la participación de artistas del medio y provincial.
Desde 1945, La Quiaca tiene su fiesta patronal, impuesta por el intendente de entonces el 10 de junio de ese año. Con el tiempo la celebración se trasladó a noviembre y luego al 27 de junio por voluntad popular.