La imagen descenderá el Domingo de Ramos y regresará a su santuario el 2 de mayo. Ya avanzan los preparativos y la próxima semana se definirán los operativos con organismos provinciales
La tradicional bajada de la Virgen de Punta Corral ya tiene fecha confirmada para este 2026. La imagen descenderá el domingo 29 de marzo, coincidiendo con el Domingo de Ramos, y permanecerá en la ciudad hasta el 2 de mayo, día en que regresará a su santuario en las alturas.
Así lo confirmó Claudia Vilca, referente de la Asociación de Peregrinos, quien indicó que los preparativos comenzaron con anticipación y que el trabajo se realiza de manera conjunta con el padre Abraham, la comisión de devotos y distintos actores involucrados en la organización. “Ya estamos trabajando en toda la programación, diagramando qué misas corresponden a cada día y cada fin de semana”, explicó.
Reunión clave para definir operativos
Vilca adelantó que el próximo martes se llevará a cabo una reunión con distintos organismos provinciales para coordinar el operativo integral que acompañará la bajada.
Uno de los puntos centrales será el estado del camino hacia el santuario de Punta Corral. Según señaló, ya se mantuvieron conversaciones con ingenieros para realizar un relevamiento y definir cuándo comenzarán los trabajos de acondicionamiento.
“Es muy probable que estén viniendo para hacer un relevamiento y luego definir el inicio de las tareas, para tener el camino en condiciones lo antes posible”, sostuvo.
Cada año miles de fieles participan de esta manifestación de fe que convoca a personas de toda la provincia y del país. Si bien tradicionalmente se habla de unas 150 mil personas, Vilca aclaró que actualmente muchos peregrinos eligen subir durante todo el mes en que la Virgen permanece en la ciudad, lo que distribuye la concurrencia.
El movimiento más intenso comienza entre jueves y viernes previos al Domingo de Ramos, aunque una semana antes ya se celebran misas en el santuario para quienes desean participar con mayor tranquilidad.
En cuanto a la organización del estacionamiento y la instalación de puestos, Vilca explicó que esa tarea está a cargo del municipio, en coordinación con la comunidad aborigen de la zona.“Cada año se va mejorando la organización para que la gente tenga una mejor ubicación y mayor comodidad”, indicó.