La institución trabaja con personas con diversas discapacidades y trastornos del espectro autista, adaptando las actividades a las necesidades de cada paciente y fomentando el vínculo con la familia.
Con una trayectoria de 14 años en la provincia, la Fundación Jujeña de Equinoterapia se ha consolidado como un referente en el trabajo terapéutico con personas con discapacidad. La institución, presidida por Josefina Pardo de Figueroa, ofrece cuatro turnos diarios de atención y continúa ampliando su propuesta con nuevas actividades, como el deporte ecuestre adaptado, talleres grupales y montas recreativas. En diálogo con el streaming de EL Tribuno de Jujuy, Pardo de Figueroa destacó la importancia de la equinoterapia como una terapia complementaria que aporta múltiples beneficios físicos, emocionales y cognitivos. “Por día estamos atendiendo cuatro turnos de tres pacientes, casi con los turnos completos, y con diferentes propuestas y actividades de este año”, explicó. La Fundación, además de la equinoterapia tradicional, incorporó recientemente el deporte ecuestre adaptado para personas con discapacidad, así como talleres grupales y montas recreativas. “Tenemos varias propuestas para personas que quieran conocer y aprender el mundo del caballo”, detalló.
La equinoterapia se presenta como una herramienta terapéutica que complementa a los tratamientos médicos convencionales, generando un impacto positivo en áreas como la motricidad, el equilibrio, la postura, la coordinación, y también en el ámbito emocional y social. “Es una actividad que tiene muchísimos beneficios y en donde trabajamos de forma simultánea todas las áreas de la persona en un contexto al aire libre, en contacto con la naturaleza. Eso nos brinda muchos estímulos que también los utilizamos en las sesiones”, subrayó la presidenta.
El caballo es el gran aliado en este proceso de rehabilitación. Según explicó Pardo de Figueroa, “usamos el caballo en equinoterapia porque nos brinda tres principios fundamentales que son lo que transmite al caminar: los impulsos rítmicos, los movimientos tridimensionales y el calor corporal”. Estos estímulos son clave para personas con discapacidad motora o dificultades para desplazarse, ya que ayudan a mejorar la postura y la coordinación. Sin embargo, la profesional remarcó que “el caballo es un mediador y nos habilita y nos ayuda muchísimo en lo que es el vínculo con la persona, pero siempre es el profesional a cargo de la terapia el que realiza las intervenciones, las actividades y los ejercicios”.
En este marco, la Fundación trabaja con un equipo interdisciplinario de profesionales que evalúa y planifica las actividades de acuerdo a las necesidades de cada paciente. “Vamos adecuando las actividades con los profesionales de acuerdo a las necesidades de cada persona”, enfatizó Pardo de Figueroa. También aclaró que la equinoterapia no se reduce solo al acto de montar, sino que incluye actividades pie a tierra. “Hay personas que por algún diagnóstico o complicación no pueden montar y se trabaja pie a tierra. La equinoterapia no es solamente montar a caballo, sino todas las actividades que se hacen también a nivel del suelo”, agregó.
El trabajo con personas con trastorno del espectro autista (TEA) es uno de los aspectos que la Fundación aborda con especial dedicación. “En este año tenemos muchos asistentes con trastornos del espectro autista de distintas edades. Es una terapia que, como te decía, el vínculo con el caballo nos habilita a trabajar y los ayuda en lo que es el área de la comunicación, del lenguaje y de la socialización, que son las tres áreas que se ven más afectadas en el trastorno del espectro autista”, explicó la presidenta. La presencia de la familia también es fundamental en el proceso. “Es un trabajo que hacemos con los caballos, con los pacientes y con la familia, a través de un equipo interdisciplinario”, sostuvo.
Desde la Fundación Jujeña de Equinoterapia se busca fomentar el conocimiento de esta terapia y acercar a la comunidad a sus prácticas. “Invitamos a todos los que quieran conocer de qué se trata la equinoterapia a que se contacten con nosotros, que vengan a la Sociedad Rural, que pueden presenciar una sesión para ver cómo se trabaja, qué se hace con los caballos, porque son muchas las actividades”, señaló Pardo de Figueroa.
La Fundación mantiene un firme compromiso con la inclusión y el bienestar de las personas con discapacidad. “El sueño más grande es seguir creciendo, ampliar el acceso a las terapias y llegar a más personas que lo necesiten”, expresó la presidenta con convicción. “Sabemos que el trabajo es constante y que siempre hay desafíos, pero estamos convencidos de que cada pequeño logro con cada paciente es un paso enorme para todos nosotros”, concluyó.