Después de la goleada 3 a 0 ante Benín, Lionel Messi tomó el micrófono en un Monumental colmado y, entre lágrimas, se despidió de la Selección Argentina.
El partido había terminado, pero nadie quería que la noche llegara a su fin. Después del 3 a 0 de Argentina ante Benín, Lionel Messi se paró frente a un Monumental colmado y habló ante miles de personas que lo despidieron con una ovación interminable.
Visiblemente emocionado y entre lágrimas, el capitán intentó encontrar las palabras para describir lo que estaba viviendo. “Es difícil decir algo hoy, hay muchas emociones, son muchas cosas. Obviamente que primero pienso en mi viejo. No me queda más que agradecer”, comenzó.
Messi recordó sus más de 20 años defendiendo la camiseta argentina y aseguró que siempre dio todo, incluso en los momentos más difíciles.
“Fue un orgullo muy grande para mí defender esta camiseta por más de 20 años. Hasta en los peores momentos que pasamos nunca dejé de luchar, pelear, dar el máximo y querer estar siempre”, sostuvo.
Luego llegó una de las frases más dolorosas de la noche: “No venir más va a ser un dolor muy grande. Les juro que vendría toda la vida porque jugar en la Selección Argentina es lo más lindo que te puede pasar. Quiero estar toda la vida, pero siento que es el momento”.
El capitán también recordó el camino recorrido junto a sus compañeros y los títulos que marcaron una época: la Copa América, la Finalissima y, especialmente, el Mundial de Qatar 2022.
“Agradezco a mis compañeros por este tiempo que me tocó compartir. Me hicieron cumplir el sueño, me hicieron ser campeón del mundo. Fue un orgullo enorme compartir dentro y fuera de la cancha. Era salir a competirle a cualquiera porque sabía que tenía al lado guerreros que dejaban la vida”, expresó.
Messi también tuvo palabras para los hinchas argentinos, aquellos que lo acompañaron durante toda su carrera, en los momentos buenos y en los más difíciles. “Siempre recibí un cariño enorme de la gente desde el inicio hasta el final. Soy un agradecido por todo lo que me tocó vivir. Siempre fuimos locales en todos lados y eso nosotros lo sentimos”, destacó.
«El día más triste»
El Monumental ocupó un lugar especial en sus recuerdos. Allí, después de conquistar el Mundial, Messi vivió uno de los momentos más felices de su carrera. “En este lugar me tocó vivir uno de los momentos más felices, que fue jugar el partido después del Mundial ganado. Fue lo más lindo, fue hermoso. Ese día quedará en la historia mía, de todos, de mi familia”, recordó.
Sobre el último Mundial dijo que «fue demasiado. Tuvimos el sueño de cumplir el sueño de todos de volver a ser campeones del mundo. Estuvimos muy cerquita, la realidad que no pasó nada raro, lo dimos todo. El partido con Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros».
Finalmente, llegó la despedida que nadie quería escuchar: “Hoy me toca vivir el día más triste de mi carrera, donde le digo adiós a la Selección, a todos ustedes. Los voy a extrañar, pero ahora voy a estar con ustedes, bancando a todos los chicos y a lo que venga”, afirmó.
Messi pidió que el equipo se mantenga unido en los momentos difíciles y destacó que esa unión fue una de las claves para conseguir todo lo que logró esta generación.
“No me quiero ir de acá, no quiero dejar la cancha. Los quiero, los voy a extrañar. Orgulloso de ser argentino. Muchas gracias”, cerró.
El Monumental respondió con una ovación. Messi lloró. Y durante unos minutos, el fútbol quedó en segundo plano. Era el abrazo de un país a su capitán.