El Canalla se impuso 3-1 en Santiago del Estero, luego de comenzar en desventaja. Ángel Di María marcó dos goles y Julián Fernández selló el triunfo. El partido terminó con incidentes entre los jugadores
Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional tras vencer 3-1 a Estudiantes de La Plata en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero.
El equipo dirigido por Jorge Almirón comenzó abajo en el marcador, pero reaccionó de la mano de Ángel Di María, quien marcó dos goles, y de Julián Fernández, autor del tercero sobre el final.
Di María lideró la remontada
Estudiantes golpeó apenas comenzado el partido. Alexis Castro puso el 1-0 para el conjunto platense y obligó a Central a buscar rápidamente la igualdad.
La respuesta llegó de la mano de Di María. El campeón del mundo convirtió de tiro libre para establecer el 1-1 y, en el tiempo adicional de la primera mitad, volvió a marcar desde el punto penal para darle vuelta el resultado.
Con Estudiantes obligado a buscar el empate, Central encontró espacios sobre el cierre y Julián Fernández marcó el 3-1 definitivo, que le permitió al Canalla quedarse con el trofeo.
Un final con incidentes
La definición tuvo un cierre marcado por los cruces entre los protagonistas. Tras el tercer gol de Central se produjeron enfrentamientos entre jugadores de ambos equipos, primero dentro del campo de juego y posteriormente en el acceso a los vestuarios.
Además, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, ingresó al campo de juego una vez finalizado el encuentro y se dirigió hacia el árbitro Darío Herrera para reclamarle por distintas decisiones durante la final.