El fenómeno avanza sobre el Pacífico y las proyecciones anticipan un evento de intensidad para el NOA.

El Niño en Argentina podría favorecer lluvias superiores a las normales en algunas regiones durante la primavera y el verano, aunque los especialistas advierten que cada episodio tiene características diferentes.

El Niño 2026-27 comienza a ganar protagonismo y las proyecciones internacionales mantienen la atención puesta sobre su evolución durante los próximos meses.

De acuerdo con un análisis publicado por Meteored, las estimaciones de la NOAA indican una probabilidad superior al 90% de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte 2026-27. Incluso se estima una probabilidad del 69% de que, entre octubre y diciembre, alcance niveles superiores a los episodios registrados desde 1950 bajo la nueva metodología utilizada.

Cambió la forma de medir El Niño

Una de las claves para entender las actuales proyecciones está en un cambio realizado durante 2026. Desde febrero, la NOAA comenzó a utilizar como referencia el Índice Relativo Oceánico de El Niño (RONI) en reemplazo del tradicional ONI.

La diferencia es importante. El nuevo sistema busca descontar el calentamiento general de los océanos para identificar cuánto del aumento de temperatura observado en el Pacífico corresponde específicamente a El Niño y cuánto está relacionado con un planeta y océanos más cálidos.

Por ese motivo, comparar directamente la intensidad de El Niño 2026-27 con fenómenos registrados décadas atrás requiere cautela.

¿Qué puede pasar en Argentina?

Para Argentina, El Niño suele estar relacionado con una mayor probabilidad de lluvias por encima de los valores normales en sectores del centro y noreste del país durante la primavera y el verano. Sin embargo, esto no significa que necesariamente vaya a llover más en todo el territorio ni durante todos los meses.

Cada episodio tiene características propias y sus efectos también dependen de otros factores atmosféricos.

Por ese motivo, más allá de la intensidad que finalmente alcance El Niño, será importante seguir las perspectivas estacionales y los pronósticos actualizados del Servicio Meteorológico Nacional.

El dato central es que El Niño 2026-27 avanza mientras cambia también la manera en que los científicos miden su intensidad. Esto obliga a mirar con cautela las comparaciones que lo presentan como uno de los fenómenos más fuertes de la historia.

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