Desde la UOCRA expresaron preocupación por los 180 trabajadores despedidos tras cumplirse el plazo de suspensión de la obra. Aseguran que continúan las gestiones para reactivar los trabajos y que, si se retoma el proyecto, los obreros podrían ser reincorporados.
La paralización de la obra de la Ruta Nacional 34 generó un fuerte impacto en San Pedro, luego de que 180 trabajadores fueran despedidos tras cumplirse los 20 días de suspensión establecidos para la obra. Desde la UOCRA calificaron la situación como una “tragedia laboral” y reclamaron que se destraben los fondos para poder retomar los trabajos.
En diálogo con Desperta 630, Lucas Rearte, delegado zonal de la UOCRA en San Pedro, señaló que la medida afecta directamente a numerosas familias de la región. “Nos golpeó a la familia de la construcción. Son 180 familias, porque detrás de cada trabajador hay una familia”, sostuvo.
Según explicó, la obra se encuentra paralizada debido a la falta de pagos de Nación a la empresa constructora. Durante los 20 días de suspensión, el gremio acompañó a los trabajadores y realizó gestiones para intentar evitar los despidos, pero una vez cumplido ese plazo la empresa comunicó la baja del personal.
Rearte indicó que continúan las gestiones con autoridades provinciales y nacionales para lograr la reactivación. “Estamos tratando de hacernos escuchar, de buscar una solución para que se pueda reactivar de nuevo la obra y que otros compañeros puedan tener su fuente laboral y llevar el pan a la casa”, afirmó.
El dirigente también explicó que existe un acuerdo para que los trabajadores reciban las liquidaciones correspondientes y el fondo de cese laboral. Sin embargo, remarcó que el objetivo principal es que puedan recuperar sus puestos. “Lo importante que nosotros queremos es que los compañeros recuperen su puesto de trabajo”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que la empresa podría reincorporar a los 180 trabajadores si finalmente recibe parte de los fondos adeudados y se retoma la obra, e incluso se analiza la posibilidad de sumar más personal para avanzar con los trabajos.
Mientras tanto, la UOCRA permanece en estado de alerta y movilización. Rearte advirtió que, si no aparecen respuestas concretas, volverán a realizar medidas sobre la Ruta 34. “Tenemos la esperanza de que se solucione”, afirmó, aunque reconoció la preocupación que existe entre los trabajadores por la incertidumbre sobre su futuro laboral.