En Jujuy, el universo de «El diablo viste a la moda» se vivió antes de la pantalla: una pasarela que reinterpretó su estética con siluetas limpias, colores icónicos y una elegancia que no necesita presentación.

El mundo de la moda y el cine vuelve a cruzarse con uno de los títulos más influyentes de las últimas décadas: The Devil Wears Prada. A casi 20 años de su estreno, la expectativa por su secuela revive no solo la historia, sino también el impacto cultural que supo marcar.

Lejos de ser una película más en cartelera, hablamos de un fenómeno que trascendió la pantalla. No solo por su vestuario icónico, sino por personajes que quedaron en la memoria colectiva, como Miranda Priestly o Andy Sachs, interpretados por Meryl Streep y Anne Hathaway. Figuras que construyeron una narrativa donde la moda es apenas la superficie de algo más profundo.

Porque, en esencia, la historia habla del ingreso al mundo laboral, de la exigencia, la competencia y de decisiones personales que muchas veces implican dejar partes de uno mismo en el camino.

En ese contexto, la moda jujeña no quiso quedarse afuera. En una propuesta conjunta entre el Cine Teatro Alfa y Jujuy Models, se realizó una pasarela previa al estreno, donde 15 modelos presentaron looks inspirados en el universo del film.

Siluetas ajustadas, cortes limpios y telas que acompañan el cuerpo marcaron la impronta del desfile. Nada sobra. Cada pieza trabaja la figura desde la simpleza, construyendo una estética pulida y sofisticada.

La colección se mueve en un terreno seguro pero efectivo: feminidad contemporánea, líneas que estilizan y una elegancia que no necesita excesos para imponerse. Es moda que no busca cuestionar, sino afirmar presencia.

“Cada casa aportó sus prendas, siempre relacionadas a lo que fue la primera película y también a esta nueva etapa”, explicó Antonio Martínez, referente de Jujuy Models.


Los colores jugaron un rol central. “El rojo, el negro y el blanco son los tonos que predominan en estas historias, y eso se vio reflejado en la pasarela”, detalló.

Sobre el escenario, las siluetas ceñidas, las aberturas estratégicas y los cortes asimétricos construyeron una narrativa visual alineada con el espíritu del film: elegancia, seguridad y presencia.

El desfile, que se extendió durante diez minutos, fue recibido con entusiasmo por el público. “La gente se fue muy contenta. Fue un espectáculo lindo, y todos los que participamos le pusimos mucha energía desde el primer momento”, agregó Martínez.

Además del show, el evento también funcionó como una puerta de entrada al mundo de la moda local. Desde la escuela, con más de 12 años de trayectoria en la provincia, destacaron la importancia de formar desde edades tempranas, incorporando herramientas como asesoramiento de imagen y producción de moda.

“La moda es algo fascinante, y tratamos de transmitir eso en cada instancia de formación”, concluyó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *