La detección despertó preocupación por la capacidad del virus de mutar, aunque los síntomas registrados fueron leves.
Las autoridades de salud de Italia confirmaron el primer caso humano de gripe aviar A (H9N2) en Europa, detectado en la región de Lombardía. Se trata de una persona joven con enfermedades preexistentes que contrajo la infección, aparentemente durante un viaje en África, y fue hospitalizada en aislamiento tras presentar síntomas respiratorios.
El subtipo H9N2 es una variante del virus de la gripe aviar que circula principalmente entre aves y se considera de baja patogenicidad en comparación con otras cepas como el H5N1. En humanos, los casos de infección por este virus han sido poco comunes y, hasta ahora, no se ha demostrado transmisión sostenida de persona a persona.
¿Cómo se transmite el virus?
Los expertos señalan que la H9N2 se contagia principalmente por contacto directo con aves infectadas o superficies contaminadas. La mayoría de los casos humanos reportados históricamente han estado vinculados a esa exposición en entornos rurales o mercados de aves.
Aunque el virus tiene capacidad de mutar —como muchos tipos de influenza aviar— las autoridades sanitarias europeas y italianas han indicado que la situación está bajo control y que no se han detectado nuevos casos entre los contactos cercanos del paciente.
Síntomas y riesgo para la población
La gripe aviar H9N2 en humanos suele presentarse con síntomas respiratorios leves, similares a los de una gripe común, aunque puede agravarse en personas con sistemas inmunitarios debilitados o enfermedades previas. Algunos reportes globales también han incluido cuadros más severos en casos aislados, según la Organización Mundial de la Salud.
Por ahora, las autoridades sanitarias aseguran que el riesgo para la población general es bajo, en ausencia de evidencia de transmisión entre personas, y recomiendan medidas básicas de prevención como evitar el contacto con aves enfermas y seguir las pautas de higiene.
Las autoridades continúan con la vigilancia epidemiológica para detectar cualquier cambio en el comportamiento del virus que pueda afectar la salud pública.