Ya vuela rumbo al país para reencontrarse con su familia, luego de permanecer 15 meses en el penal El Rodeo I sin proceso judicial público ni asistencia consular efectiva.
El gendarme argentino Nahuel Gallo recuperó la libertad tras permanecer 448 días detenido en Venezuela. El cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina salió de la cárcel El Rodeo I, donde estuvo alojado durante 15 meses sin comunicación regular con su familia ni asistencia legal o consular efectiva.
La confirmación llegó a través de su esposa, María Alexandra, quien anunció en redes sociales: “Está volando hacia la Argentina”.
Una detención sin proceso formal
Gallo había sido arrestado tras ingresar a Venezuela y, según denunció su familia, permaneció incomunicado durante meses, sin proceso judicial público ni garantías legales. Con el paso del tiempo se confirmó que estaba alojado en el penal de El Rodeo I, una de las cárceles de mayor seguridad del país.
Durante su cautiverio, su esposa impulsó gestiones ante organismos internacionales y autoridades argentinas para exigir su liberación.
La noticia llegó como llegan las cosas que durante mucho tiempo se temieron imposibles: con alivio, pero también con cautela. Para la familia, la confirmación fue una explosión de alegría inmediata y un alivio después de una pesadilla interminable, donde los peores miedos aparecieron una y otra vez. Es que Gallo no estuvo detenido: fue víctima de desaparición forzada, de un secuestro político.
Para comprender el espesor real de esos 448 días, hay que retroceder. Volver al punto exacto en el que la espera dejó de ser una expectativa y pasó a ser un abismo. Volver al día en que Nahuel debía llegar y nunca llegó.
Pero antes de reconstruir esa historia, hay que recordar que el gendarme fue un instrumento de la narcodictadura venezolana para desafiar a la Argentina gobernada por Javier Milei, quien siempre mantuvo una posición crítica sobre la naturaleza ilegal e ilegítima del régimen. En el medio de esta historia tenebrosa hubo acusaciones infundadas de magnicidio, la embajada en Caracas asediada, la ruptura de relaciones diplomáticas y una confrontación abierta.