La reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei será tratada el próximo miércoles 11 de febrero en el Senado de la Nación. La convocatoria quedó sellada tras un encuentro entre la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, y representantes de bloques dialoguistas, que ya firmaron el pedido formal de sesión.
Los primeros en manifestar los efectos suelen ser los más vulnerables. “Los niños y los adultos mayores son quienes más rápido sienten dolor de cabeza o somnolencia. Muchas veces los síntomas se confunden con cansancio o malestar general”, detalló el especialista.
Luego de más de dos horas de reunión, Bullrich aseguró que el proyecto está “en un 95% cerrado”, aunque evitó adelantar detalles sobre las modificaciones acordadas. Según explicó, los cambios se conocerán directamente en el recinto al momento de la votación.
Del encuentro participaron senadores del PRO, la UCR y fuerzas provinciales, que valoraron la apertura del Gobierno al diálogo, aunque reconocieron que todavía quedan puntos sensibles por definir. El principal foco de tensión sigue siendo el capítulo fiscal, especialmente el impacto que podrían tener los cambios en el impuesto a las Ganancias sobre la coparticipación que reciben las provincias.
Desde la Unión Cívica Radical, su presidente de bloque señaló que existen “alternativas en análisis” para morigerar ese impacto y que las conversaciones continuarán hasta el martes 10, con la expectativa de llegar a un texto consensuado antes del debate.
Bullrich, en tanto, defendió la estrategia de mantener reserva sobre los acuerdos alcanzados: “Creemos que es mejor que la ley se discuta cuando se tenga que discutir y no por partes”, sostuvo, y remarcó que el objetivo es arribar al recinto con los votos necesarios para aprobar la iniciativa.
El tratamiento de la reforma laboral se perfila así como uno de los debates clave del verano legislativo, en un escenario donde el oficialismo busca consolidar apoyos mientras las provincias presionan por cambios en los aspectos impositivos.