Dos datos asoman como relevantes en vísperas del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama: uno es conocido, y el otro novedoso: mientras insisten en la necesidad de realizarse chequeos para arribar a un diagnóstico temprano, lo cual incrementa enormemente las chances de curación; una nueva técnica quirúrgica se realizó en el país: la mastectomía endoscópica, y se perfeccionan las cirugías de reconstrucción.
La detección temprana salva vidas. Las estadísticas muestran que el 90% de los casos detectados a tiempo son curables, teniendo en cuenta que se trata de la enfermedad oncológica más frecuente en Argentina, con casi 22 mil casos nuevos por año.
Para lograr el diagnóstico temprano, el Consenso Nacional Intersociedades sobre Tamizaje en Cáncer de Mama 2021 aconseja que las mujeres sin antecedentes familiares de cáncer de mama inicien los controles a los 40 años, y que aquellas con antecedentes, lo hagan 10 años antes de la edad en que el familiar más cercano fue diagnosticado.

Cáncer de mama: qué es y cómo prevenirlo
El cáncer de mama es el crecimiento descontrolado de células en los tejidos mamarios, que puede invadir áreas cercanas y, en casos avanzados, diseminarse a otras partes del cuerpo, explica Sebastián Alba Posse, cirujano Oncológico y especialista en Patología Mamaria del Hospital de Clínicas, que integra la red de hospitales de la Universidad de Buenos Aires.
Si bien existen factores de riesgo no modificables como el sexo, la edad o antecedentes familiares, Alba Posse destaca que muchos de los factores de riesgo sí lo son, como el sedentarismo, la obesidad y el consumo excesivo de alcohol. «El estilo de vida juega un rol crucial en la prevención», afirma el especialista.
Además de los chequeos médicos, la prevención se basa -como se señaló- en el estilo de vida: actividad física diaria, una alimentación balanceada, y la eliminación de hábitos nocivos como el cigarrillo y el alcohol son factores preventivos importantes.
Nueva técnica quirúrgica
En este contexto, una buena noticia: recientemente se realizó en el país la primera mastectomía endoscópica, una técnica mínimamente invasiva, que permite reconstrucción inmediata, deja una cicatriz más pequeña e implica una recuperación más rápida que la tradicional, “a cielo abierto”.
Diana Montoya, subjefa del Servicio de Cirugía Mamaria del Hospital Universitario Austral, donde se llevaron a cabo tres cirugías de este tipo, explicó a Clarín de qué se trata esta técnica. Los casos fueron reportados a la Sociedad Argentina de Mastología.
Aproximadamente al 30% de las pacientes con cáncer de mama se les indica una mastectomía. Dentro de este porcentaje, las candidatas a la de tipo endoscópico son aquellas mujeres que por mutaciones genéticas deban practicarse una mastectomía preventiva, y aquellas a las que se les debe extirpar la totalidad de la mama.
“A diferencia de la mastectomía convencional, que requiere una incisión más amplia en la mama, la técnica endoscópica se realiza a través de una única incisión de apenas tres centímetros a nivel axilar”, precisa.
Y añade que la asistencia de una cámara de alta definición permite al cirujano una visión precisa de los tejidos, lo que posibilita extirpar la glándula mamaria y conservar el complejo areola-pezón con mayor seguridad. “La prótesis se coloca en el mismo acto quirúrgico.”
Una cicatriz más pequeña ayuda a una mejor recuperación, menores efectos adversos o complicaciones, dice.
Desde el Hospital Universitario Austral, informan que los estudios internacionales muestran que la mastectomía endoscópica genera menos cicatrices visibles (incisión de 3 centímetros en la axila, versus los entre 5 y 8 de la cirugía convencional) y reduciría la posibilidad de complicaciones como la necrosis del pezón, sangrados o infecciones,
Es importante aclarar que esta técnica no está cubierta por prepagas, al menos por el momento. Los especialistas coinciden en que su evolución seguirá un camino similar al de otras técnicas mini-invasivas demostrando mejores resultados a medida que pase el tiempo.