Por: Lucila Lastero, Escritora y  Magister en estudios literarios.

La obra del escritor jujeño, Juan Páez, denominada “Background” tuvo un éxito marcado durante la presentación que se realizó durante el desarrollo de la 49° Feria Internacional del libro en Buenos Aires, en el stand de Cultura Norte.

 En esa oportunidad, el pasado 3 de mayo, estuvo como moderadora Lucila Lastero, escritora y magíster en estudios Literarios, quien hizo una detenida descripción de lo es que y de lo que podemos encontrar en el libro de Juan Páez.

  “Background” reúne escrituras diversas sobre experiencias y disciplinas también diversas. Como en un desafiante caleidoscopio artístico y cultural, por «Background» circulan el cine, la moda, el diseño, la fotografía, la poesía, el mundo del espectáculo. Todos estos campos y formatos dialogan entre sí, se entrecruzan, convergen y producen nuevas conexiones, porque la diversidad de intereses en el plano de las artes y los lenguajes es lo que verdaderamente constituye y define a Juan Páez, el autor de este libro.

Aunque hacer una clasificación estricta de los textos que habitan en «Background» sería imposible, voy a intentar un acercamiento u ordenamiento algo informal, en vistas a mostrar la diversidad textual del libro, y teniendo en cuenta que el epígrafe funciona ya como una guía de lectura a través de las palabras de la reconocida investigadora Josefina Ludmer: «la crítica periodística,  es muy importante en el interior de una cultura, a veces más que la crítica universitaria». La capacidad de circulación, dice Ludmer, es lo que le otorga vital importancia a la crítica periodística, género en el que podrían enmarcarse muchos de los textos que componen este libro, ya que sería posible hablar, en primer lugar, de un grupo de artículos que responden a la categoría de crítica cinematográfica.

 A este grupo pertenecen algunos análisis de películas, la mayoría de ellas de producción nacional, entre las que alternan las ficciones como la crítica a «La guarida del lobo» de Alex Tossenberger, con documentales, como el que muestra vida y obra del fotógrafo brasileño Sebastião Salgado, el que se enfoca en la biografía de Alberto Olmedo, o el documental «Fellinopolis», sobre la vida y la obra de Federico Fellini.

Además, hay variedad de entrevistas a múltiples y destacadas personalidades de la cultura, como la entrevista a Gigliola Zecchin, más conocida como Canela, el diálogo con la investigadora jujeña Eduarda Mirande, la conversación con el diseñador de indumentaria mexicano Leonardo Mena, o la entrevista que Juan Páez le hace, cara a cara en Bogotá, al escritor y traductor colombiano Hernán Vargascarreño.

Un grupo muy particular es el que conforman lo que podríamos llamar semblanzas o presentación de personalidades. De esta manera arranca el libro de Páez: con un artículo sobre Pabllo Vittar, la drag queen más famosa de Brasil, para pasar a hablar luego, en el artículo siguiente, de las drags queens del norte argentino. Entre las que llamaríamos semblanzas, figura también un artículo sobre la modelo internacional Kate Moss o el que refiere al diseñador de moda Karl Lagerfeld, aunque de igual modo podríamos ubicar acá un texto sobre María Negroni que es nada menos que la presentación oficial de la escritora como invitada a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de Jujuy en el año 2018, y que estuvo a cargo del propio Páez.

En otro costado del caleidoscopio, siempre conectado con el resto de los textos, ubicaríamos a las reseñas de libros de autoras y autores nacionales, muchos de ellos jujeños, como Álvaro Cormenzana, Fernando Acosta, Lía Sosa, Leonor Picchetti, Raúl Dorra, Salomé Esper, Lola Castro, Estela Mamaní o Dardo Solórzano. También, en algunos casos, se trata de reseñas-entrevistas, como el texto sobre Victoria Ceriani.

Aunque hay escritos más particulares todavía, como la referencia al poemario de Camila García Reyna, que es un fragmento de un mensaje enviado por correo electrónico, que luego se transforma en el prólogo del libro de esta autora. En este grupo de textos sobre artes literarias, además, sería posible colocar los textos que hacen crítica de poemas o grupos de poemas, como en el caso de «Una voz alada, Alcira», en el que se analizan características de la poesía de Alcira Fidalgo, poeta detenida desaparecida por la dictadura cívico militar.

Para el caso de Néstor Groppa, el texto se detiene en un solo poema, su romance «La María». Pero, dando paso una vez más a la hibridez y a los cruces textuales, hay en el libro lo que podríamos llamar semblanzas-reseñas, como el artículo sobre Marguerite Yourcenar o sobre Patti Smith.

También están aquellos textos que no se ajustan a ningún rótulo o agrupamiento posible, como el que propone la comparación entre las estéticas de cinco diseñadores de moda, o un relato en primera persona sobre el período de la cuarentena obligatoria, o una anécdota que se conecta con la leyenda del fantasma del palacio Salvo de Montevideo. Entre estas historias que surgen de experiencias personales, se destaca una, llamada «Registro fotográfico», en que la sensibilidad y la emoción afloran en código poético, y donde el yo, encarnado por el propio Páez, nos invita a explorar un recuerdo a partir de una pérdida amorosa.

Finalmente, nos encontramos con que el libro contiene un solo texto que responde a las características de un artículo puramente académico del ámbito de las Letras. Se trata de «Perpetuar el placer: fotografiar su cuerpo o volverlo poesía», un estudio comparativo entre la producción fotográfica de Robert Mapplethorpe y la poesía de Ángel Negro en torno a la analogía entre cuerpo y palabra. Me gustaría detenerme en este artículo, en donde encuentro una de las claves de lectura de «Background»: precisamente los puntos en común entre cuerpo y palabra. En este texto, Páez retoma postulados de Elena Bossi y de Jorge Accame para concluir en lo siguiente: “El cuerpo de un ser humano se desvanece a medida que avanza en el tiempo, se transforma a medida que transcurre, igual a las palabras que cambian a medida que transcurren en el discurso. El término cuerpo –del latín corpus– es definido como «aquello que tiene extensión limitada». El silencio en la escritura desvanecería palabras; la muerte, los límites de los cuerpos” (2022: 158). Esto tiene relación con lo que Páez sostiene en la reseña de «Los poemas del jigante» de Álvaro Cormenzana: «Paul Valéry comparó la prosa con la marcha y la poesía con la danza. La danza tensa el cuerpo, lo vuelve figura. La poesía tensa el lenguaje. En un poema, las palabras adquieren otro peso, adoptan otro cuerpo, un cuerpo vuelto figura» (2022: 55).  En «Background», en efecto, la multiplicidad de campos y objetos artísticos pretenden dar cuenta de los límites imprecisos entre cuerpo y lenguajes del arte.  

En los textos de Juan Páez habitan el cine, la moda, la fotografía, la poesía. Pero lo que hay, fundamentalmente, es arte y personas. De ahí la intención de los textos que componen el libro en hacer foco en la gente hacedora del arte, además de en los objetos. En este sentido, también observamos los vínculos entre cuerpo y lenguajes, a manera de interacción entre textos y humanidad, espacios simbólicos en los que Pabllo Vittar, María Negroni y Kate Moss pueden convivir y dialogar muy productivamente, porque son nada menos que cuerpos creando arte, y arte volviéndose cuerpo.

 En definitiva, se trata de fuerzas productivas que demuestran la conexión eterna entre cuerpos y lenguajes, siempre expandiendo las formas de la mirada y la fuerza de los sentidos, formando parte, así, de un gran caleidoscopio artístico y cultural.

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