El 27 de abril de 1821,las fuerzas realistas, comandadas por el coronel Juan Guillermo Marquiegui, fueron derrotadas por los gauchos jujeños al mando del coronel José Ignacio Gorriti en la recordada Batalla de León.
El historiador Emilio Bidondo describe con estas palabras la heroica gesta: “es el resultado espontáneo, individual y colectivo de la voluntad de un pueblo que, abandonado por el poder central, envuelto en la vorágine de la guerra civil, sin recursos, diezmado por años de continuo batallar, resuelve afrontar la dura empresa de la lucha contra los enemigos de la libertad y sale triunfante de la prueba a la que se somete. Este es un digno ejemplo para las generaciones posteriores”.
Señala más adelante que “en medio de las luchas intestinas, Jujuy saca fuerzas de donde no hay nada, e impulsado por el espíritu de la Revolución, con milicias, hombres, mujeres y niños, bate a tropas regulares veteranas. Tal es la razón por la cual esta acción (una más del centenar libradas en esta provincia) merece pasar a la historia con el nobilísimo título del Día Grande de Jujuy”.
El historiador jujeño, Luis Grenni manifestó sobre esta importante fecha que “fue realmente un acto heroico que consumó el pueblo jujeño, y ahí nos está diciendo lo que valemos y lo que tenemos en el pecho, ahí fueron los jujeño que derrotaron a semejante y poderoso ejército al solo grito de Jujuy”.
“Es uno de los hechos importantes para la historia de Jujuy, porque allí solos, derrotados como estábamos ante las circunstancias, sin nada de nada, ni armas, pudimos vencer a semejante ejército”.