Luego de haber sido víctima de un fraude electoral, el rival de Nicolás Maduro visita la Argentina en medio de una gira internacional. El líder libertario respaldaría al dirigente con la intención de que el régimen acepte traspasar el poder a la oposición.
A menos de una semana de que se celebre la renovación de gobierno en Venezuela, el presidente Javier Milei recibirá este sábado al presidente electo venezolano, Edmundo González Urrutia, en Casa Rosada. La reunión no solamente confirmaría el apoyo del Gobierno nacional hacia el dirigente opositor que denunció haber sufrido un fraude electoral, sino que remarcaría el quiebre en la relación diplomática con el régimen encabezado por Nicolás Maduro.
La visita a la Argentina será la primera parada que realizará el representante de la oposición en el marco de una gira internacional, en donde se encontrará con varios presidentes y líderes políticos de todo el mundo, con el objetivo de evitar que Maduro asuma otro período presidencial. La fecha límite será el próximo viernes 10 de enero, en la cual debería finalizar el mandato de las autoridades actuales.
Después de que la ex embajadora de Venezuela en Argentina Elisa Trotta confirmara en las redes sociales que el presidente electo de Venezuela había aterrizado en Buenos Aires el viernes por la noche, la activista por los derechos humanos convocó a la ciudadanía a participar de un saludo a González Urrutia y Milei que se realizará en la Plaza de Mayo a las 10 de la mañana.
Desde Comando Con Venezuela manifestaron que “en el marco de esta importante visita, extendemos una cordial invitación a toda la comunidad venezolana residente en Argentina para congregarse a las afueras de la Casa Rosada a acompañar al Presidente Electo durante este encuentro”, al hacer referencia a que se trata de la primera reunión oficial que mantendrán Milei y González Urrutia.
Por su parte, González Urrutia había pedido a todos los venezolanos permanecer juntos “con el compromiso de hacer valer ese mandato en el 2025” y que el 10 de enero sea “el día del abrazo, en las calles de nuestro país, entre todos los venezolanos sin distinciones ni vendettas”.
“Ese día es la oportunidad para dejar atrás las palabras que promueven el odio y la división. Es la oportunidad para avanzar unidos, con firmeza y de forma definitiva, por la senda del reencuentro y la unidad nacional”, expresó en un mensaje en la red social X el líder opositor, que se encuentra exiliado en España, después de que el régimen activara un pedido de captura en su contra.
Una vez finalizada la reunión con el mandatario argentino, el dirigente venezolano confirmó que su próxima parada será Uruguay, a donde llegaría el mismo sábado por la tarde para reunirse con el presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou. Además, anticiparon que el 8 de enero será recibido por el jefe de Estado de Panamá, José Raúl Mulino, y el 9 ya se encontrará en República Dominicana, en donde visitará al mandatario Luis Abinader.
La decisión de que la gira comenzara en Argentina no sería arbitraría, debido a que el jefe de Estado argentino fue uno de los primeros en reconocer la victoria del dirigente venezolano durante las elecciones presidenciales celebradas el 28 de julio de 2023. En paralelo al quiebre en la relación internacional con Venezuela, la relación entre el líder opositor venezolano y el mandatario liberal se habría estrechado.
Previo a esto, el régimen chavista había confirmado que el canciller argentino, Gerardo Werthein, y la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, había sido incluidos en la causa por presunto terrorismo que iniciaron en contra del gendarme. Desde el punto de vista de la Justicia venezolana, los funcionarios públicos habrían sido responsables de orquestar un supuesto plan terrorista para derrocar a Maduro.
Sin embargo, la titular de la cartera de seguridad nacional sostuvo el reclamo y denunció que la versión impartida por la dictadura chavista se trataría de una “conspiración” en contra de las autoridades argentinas. “Es una mentira tras otra. Juntan rehenes para protegerse de sus propios miedos. Los países donde se vive en libertad no necesitan coleccionar rehenes”, apuntó durante una conversación con este medio.